Para muchas familias la vivienda no sólo es una unidad de alojamiento sino también su lugar de trabajo, de producción y generación de ingresos. La destrucción de viviendas durante un desastre tiene el potencial de afectar la forma en que muchas personas se ganan la vida, por lo tanto, restablecer los medios de subsistencia después de una crisis es una tarea clave. En Chile, la calidad de la vivienda de emergencia fue mejorada después del terremoto y tsunami de 2010. Sin embargo, los esfuerzos se han centrado en consideraciones técnicas dejando de lado otros aspectos del proceso de recuperación. Poco se sabe del rol de las actividades de generación de ingresos en las viviendas de emergencia o cómo esta dualidad tiene un impacto en el corto y mediano plazo. Entonces, las preguntas que guían la investigación son: ¿Cuáles son las relaciones entre el espacio doméstico (reproductivo) y el espacio de trabajo (productivo) en las viviendas de emergencia que cuentan con actividades económico-productivas? y ¿cuáles son los efectos de las actividades económico-productivas desarrolladas en las viviendas en el proceso de recuperación posterior a un desastre?
El objetivo principal es comprender el uso de viviendas de emergencia como lugar de trabajo para ampliar los conceptos sobre el rol de la vivienda. Otros objetivos son analizar la organización espacial de las actividades generadoras de ingresos desarrolladas en y alrededor de las viviendas de emergencia; examinar las características de las actividades económico-productivas y su relación con el espacio doméstico; examinar el proceso de transformación de las viviendas para acoger estas actividades (trayectorias domésticas); e identificar el rol y el impacto de estas actividades en el proceso de recuperación de vivienda y medios de subsistencia.