Fecha
27 de julio de 2026
En septiembre, la Universidad Diego Portales presentará su repositorio institucional, el principal hito del proyecto ConCienciAbierta UDP. La plataforma permitirá reunir en un solo lugar publicaciones, tesis y otros productos académicos de la comunidad universitaria para que puedan consultarse libremente desde cualquier parte del mundo.

Gran parte de la investigación que se desarrolla en Chile cuenta con financiamiento público. Sin embargo, no todas las publicaciones derivadas de esos proyectos son de acceso abierto, por lo que una parte de esa producción académica solo puede consultarse mediante suscripciones o pagos a revistas científicas. En ese contexto, la ciencia abierta promueve estrategias para ampliar el acceso, la circulación y la reutilización del conocimiento científico.

Fue precisamente esa problemática la que dio origen a ConCienciAbierta UDP, un proyecto financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) a través del concurso InES Ciencia Abierta 2024, donde la Universidad Diego Portales fue una de las cuatro instituciones del país seleccionadas en dicha convocatoria.

“La idea surgió al observar que la UDP tenía distintas capacidades e iniciativas relacionadas con la ciencia abierta, pero todavía estaban dispersas y no formaban parte de una estrategia institucional común”, explica Macarena Peña y Lillo, directora del proyecto ConCienciAbierta UDP y académica de la Escuela de Periodismo de la UDP.

“Además, las nuevas exigencias de ANID hacían necesario avanzar en acceso abierto, gestión de datos e interoperabilidad. Por eso postulamos ConCienciAbierta: para articular lo que ya existía y sentar las bases para incorporar estas prácticas de manera permanente en la Universidad”, agrega.

Verónica Roa, Directora General de Investigación y Doctorados de la UDP, quien anteriormente se desempeñó como coordinadora de Ciencia Abierta de la Corporación CINCEL-ANID, destaca la importancia de instalar este tipo de prácticas en la institución: “La Ciencia Abierta nos invita a repensar cómo producimos, compartimos y ponemos en valor el conocimiento. En particular, para la comunidad de investigadores abre oportunidades para fortalecer redes de colaboración, enriquecer la investigación mediante el intercambio de datos y resultados, acelerar la creación de nuevo conocimiento y potenciar el aporte de la Universidad al bienestar y desarrollo de la sociedad”.

El proyecto contempla distintas líneas de trabajo que avanzaron de manera paralela: el desarrollo de un nuevo repositorio institucional, la elaboración de una política y un modelo de gobernanza para la ciencia abierta, la formación de académicos y equipos profesionales mediante talleres y la Escuela de Ciencia Abierta, además de un plan de continuidad que permita sostener estos avances una vez finalizado el financiamiento de ANID.

Ese trabajo tendrá su resultado más visible a fines de septiembre con el lanzamiento del repositorio institucional. La plataforma reunirá publicaciones científicas, tesis y otros productos académicos de la comunidad UDP en un espacio abierto, interoperable y permanente, permitiendo que puedan encontrarse, citarse y consultarse tanto desde Chile como desde el extranjero.

“El repositorio es una pieza central del proyecto. Debiera contribuir además a mejorar la gestión institucional de la información sobre investigación, evitando la dispersión y duplicación de registros”, señala Peña y Lillo.

Una infraestructura pensada para facilitar el acceso

Más que reemplazar las revistas donde actualmente publican los investigadores, el repositorio busca ampliar la visibilidad de esa producción académica. Cada documento contará con estándares internacionales de preservación e interoperabilidad, lo que facilitará su integración con otros repositorios y sistemas de información científica.

“Hay que considerar que un repositorio de ciencia abierta no es solo software; lo que más importa son los contenidos”, señala Karol Suchan, líder del área de infraestructura del proyecto ConCienciAbierta UDP y académico de la Escuela de Informática y Telecomunicaciones de la Universidad Diego Portales.

“Estuvimos discutiendo cómo aliviar la carga para los académicos. En la UDP tenemos la ventaja de contar con una licencia de Scopus, gracias a la cual toda la información de las publicaciones y sus metadatos se cargan de forma automática. Así, los académicos solo tienen que hacer algunos ajustes y subir el PDF del artículo que puede ser compartido con el público”, cuenta el académico.

Esos contenidos provienen, en buena parte, del trabajo que realiza el sistema de bibliotecas de la universidad.

“La Biblioteca Nicanor Parra se vincula con el proyecto de Ciencia Abierta proporcionándole las publicaciones que nuestros alumnos de posgrado entregan bajo exigencias de sus programas de estudio, como son las tesis, y también aquellas investigaciones que puedan llegarnos de los profesores o académicos a través de los proyectos que ganan”, explica Paulina Godoy, Directora del Sistema de Bibliotecas UDP y parte del equipo de ConCienciAbierta UDP.

Para Godoy, el sentido de fondo de abrir esa producción está en la continuidad misma de la investigación. “Lo principal es que el conocimiento se genera sobre otro conocimiento. Es raro que una cosa empiece muy de cero; siempre tenemos que partir de alguna parte”, señala. A eso agrega un beneficio concreto para quienes depositen su trabajo en el repositorio: “Nosotros pertenecemos al CRUCH, por lo tanto intercambiamos información con todas las universidades del CRUCH y también con las instituciones internacionales a las que lleguemos”.

Este repositorio también responde a la Política de Acceso Abierto impulsada por ANID en 2022, que promueve una mayor disponibilidad de las publicaciones y los datos de investigación financiados con recursos públicos. La plataforma fue diseñada para integrarse con los sistemas de la agencia y facilitar el cumplimiento de estos lineamientos, sin modificar la forma en que cada investigador decide publicar sus resultados.

“Esperamos que este servicio fortalezca la visibilidad, el impacto y las oportunidades de colaboración en torno a nuestra producción científica, contribuyendo además a una investigación más transparente, accesible y conectada con los desafíos y necesidades de la sociedad. También facilitará que el conocimiento generado por la Universidad pueda ser aprovechado para impulsar innovaciones y aportar evidencia para una mejor toma de decisiones en distintos ámbitos”, sostiene Verónica Roa.

Los desafíos de abrir la ciencia en la UDP

El proceso, sin embargo, no ha estado exento de dificultades. “Uno de los principales desafíos ha sido coordinar unidades con funciones, lenguajes y prioridades distintas: articular decisiones académicas, bibliotecológicas, jurídicas y administrativas, y traducir principios generales en procedimientos concretos”, advierte Peña y Lillo, y agrega que “también enfrentamos desafíos técnicos, especialmente en la migración de la información, la calidad de los metadatos y la interoperabilidad con otros sistemas”.

El lanzamiento oficial se realizará a fines de septiembre en la Biblioteca Nicanor Parra y marcará el cierre de la etapa de implementación del proyecto. Sin embargo, para el equipo de ConCienciAbierta UDP, ese hito representa el comienzo de un proceso más amplio: consolidar una cultura de ciencia abierta dentro de la universidad y ampliar el acceso al conocimiento que allí se produce.

“El gran reto es asegurar la continuidad: contar con personas, recursos y una gobernanza estable para que los avances se mantengan una vez terminado el proyecto“, cierra Peña y Lillo.

Ir al contenido