Cada documento patrimonial resguarda una parte de la memoria colectiva. Libros agotados, manuscritos anotados por sus autores, publicaciones de organizaciones sociales o archivos gráficos contienen información que muchas veces solo puede ser consultada en ejemplares únicos, frágiles o dispersos. Preservarlos y, al mismo tiempo, facilitar su acceso para la investigación es el propósito que impulsa al Laboratorio de Digitalización de Documentos Patrimoniales y Análisis de Datos de Texto e Imagen, proyecto ejecutado por Cenfoto-UDP, perteneciente a la Dirección General de Estudios Generales, Archivos y Cultura.
Gracias al proyecto FONDEQUIP “Laboratorio de digitalización de documentos patrimoniales y análisis de datos de texto e imagen”, la universidad incorporó la plataforma de digitalización DT BC-100, un equipo de última generación que permite capturar documentos con altos estándares de conservación y calidad, además de generar archivos preparados para futuros análisis digitales.
El laboratorio, operativo desde mediados de 2025, tiene como objetivos digitalizar y preservar documentos patrimoniales bajo principios de Ciencia Abierta, desarrollar metodologías avanzadas para el análisis de textos e imágenes y fortalecer los proyectos de investigación, así como su posterior difusión y accesibilidad.
En poco más de un año, investigadores de distintas facultades ya han utilizado esta infraestructura para rescatar materiales de enorme valor histórico, editorial y cultural. Tres de esos proyectos muestran cómo una tecnología puede abrir nuevas posibilidades para la investigación.

Uno de los primeros proyectos desarrollados en el laboratorio corresponde a la reedición del libro Poder, Educación y Conciencia, que reúne las conferencias dictadas en Chile durante los años en dictadura, por el destacado sociólogo británico de la educación Basil Bernstein. La iniciativa es liderada por Cristián Cox, académico de la Facultad de Educación y director del Centro de Políticas Comparadas de Educación.
El proyecto busca recuperar una publicación agotada desde hace décadas e incorporar, además, dos conferencias inéditas realizadas por Bernstein en Chile durante los años posteriores al retorno de la democracia.
“Se trata de un libro del año 1988 del que ya no existen ejemplares (…) El proyecto permitirá conectar el campo de la formación de profesores, la investigación y las políticas públicas con una teoría sociológica de alto nivel y muy escaso conocimiento en el país“, explica Cox.
La digitalización fue un paso indispensable para avanzar en la nueva edición. No solo permitió rediseñar y actualizar el libro, sino también incorporar documentos mecanografiados y manuscritos que permanecían inéditos.
“Era crucial digitalizarlo por necesidades del proceso editorial (…) Gracias a su respaldo digital, las conferencias inéditas podrán incorporarse al nuevo libro“, señala el investigador.
Más allá de la tecnología, Cox destaca el acompañamiento del equipo del laboratorio durante todo el proceso.
“El trabajo con el equipo de CENFOTO-UDP fue óptimo. Comprendieron desde el inicio el cuidado que requería un material único, conjugando alto profesionalismo, capacidades tecnológicas de primer nivel y un compromiso absoluto con el proyecto“, afirma.
El resultado esperado es volver a poner en circulación una obra fundamental para investigadores y estudiantes de educación, fortaleciendo la formación docente y el desarrollo de nuevas investigaciones.

El segundo proyecto corresponde a la investigación liderada por Jenny Abud, junto a Antonieta López y Camila Ríos, de la Facultad de Arquitectura, Arte y Diseño. El equipo estudia las anotaciones originales realizadas por el diseñador y editor español Mauricio Amster sobre su emblemático libro Técnica gráfica.
La investigación busca comprender las metodologías editoriales desarrolladas por una de las figuras más influyentes del diseño editorial chileno.
“No se ha visitado la obra desde el ámbito de la edición de Amster. Se ha estudiado al diseñador, al ilustrador y al tipógrafo, pero no al editor, y este libro conserva todas las anotaciones originales de ese proceso“, explica Abud.
Gracias a la digitalización fue posible acceder con precisión a cientos de anotaciones manuscritas, insertos y correcciones realizadas por el propio autor.
La investigación contempla dos productos principales: un artículo científico que documente la metodología editorial de Amster y una edición facsimilar de la denominada quinta edición aumentada, nunca publicada.
“Nos interesa comprender cómo editaba Mauricio Amster (…) Ese método puede ser un aporte enorme no solo para la historia del diseño, sino también para quienes hoy trabajan en edición“, señala la investigadora.
Abud destaca que el trabajo del laboratorio permitió ahorrar meses de procesamiento manual y acceder a un nivel de detalle fundamental para la investigación.
“La calidad de las imágenes es realmente profesional. Muchas anotaciones fueron hechas con una tipografía manuscrita muy pequeña y gracias a la digitalización podemos leerlas perfectamente. Además, el sistema entrega archivos de texto que nos adelantaron prácticamente un año de trabajo“, comenta.
También valora el acompañamiento técnico recibido durante todo el proceso.
“Nos explicaron detalladamente cómo funcionaba el sistema y eso nos permitió comprender el enorme nivel profesional del equipamiento y las posibilidades que ofrece para futuras investigaciones“, agrega.

Desde otra disciplina, el investigador postdoctoral Francisco Godoy Sepúlveda trabaja en una reconstrucción histórica de las llamadas tecnologías apropiadas, un movimiento que desde la década de 1980 ha promovido soluciones tecnológicas adaptadas a las realidades sociales, culturales y territoriales, del Chile de esos años.
Su investigación reúne cartillas, manuales, publicaciones y documentos elaborados por organizaciones no gubernamentales que impulsaron tecnologías vinculadas a la agricultura, el ahorro energético, la alimentación y la organización comunitaria.
“Lo que estamos buscando es recopilar el material que se produjo porque no todo quedó (…) Muchas de estas publicaciones se perdieron y hoy estamos recuperando esa producción“, explica Godoy.
Hasta ahora, el proyecto ha digitalizado cerca de 200 documentos, obtenidos mayormente a través de los profesionales que los produjeron, conformando uno de los repositorios más importantes sobre esta experiencia en Chile.
El objetivo no es únicamente preservar estos materiales, sino también ponerlos nuevamente a disposición de investigadores y comunidades.
“Estamos pensando en productos editoriales, una exposición y en un repositorio online (…) Nuestro interés es que este material se conozca y pueda servir para investigaciones futuras“, comenta.
El investigador destaca que el equipamiento permitió obtener archivos con un nivel de calidad imposible de alcanzar mediante procesos convencionales.
“El laboratorio ha tenido un valor enorme. Los documentos digitalizados muestran con mucha claridad el material original y, además, cuentan con reconocimiento óptico de caracteres (OCR), lo que permitirá realizar nuevos análisis posteriormente“, sostiene.
Para Godoy, rescatar este patrimonio también permite releer la historia reciente del país.
“Reconstruir este proceso permite dar una nueva dimensión a nuestra historia reciente y mostrar cómo la ciencia y la tecnología también tuvieron una profunda pertinencia social y cultural“, concluye.
Aunque pertenecen a disciplinas distintas, los tres proyectos coinciden en un punto: la digitalización especializada dejó de ser únicamente un mecanismo de preservación para convertirse en una herramienta que amplía las posibilidades de producir nuevo conocimiento.
La combinación entre equipamiento de alta resolución, criterios de conservación patrimonial y acompañamiento técnico ha permitido transformar documentos únicos en recursos digitales preparados para futuras investigaciones y generar nuevas publicaciones.
Durante su primer año de funcionamiento, el Laboratorio de Digitalización de Documentos Patrimoniales y Análisis de Datos de Texto e Imagen de la UDP ya comienza a consolidarse como una infraestructura estratégica para la investigación científica. A través de proyectos como estos, el patrimonio documental no solo se preserva: también adquiere una nueva vida, capaz de generar conocimiento para las próximas generaciones.
El equipo responsable de la digitalización de los proyectos esta conformado por: Felipe García, Guillermo Calderón y Luciano Contreras.